miércoles, 19 de noviembre de 2008

EL SECRETO DE UN DESCONOCIDO

Entre el caluroso aroma de un café,
y el espeluznante frío de la mañana,
vi como te acercaste a mi,

me miraste con temor en tus ojos,
y me ofreciste una hoja
con letras de mil colores,
parecía un arcoiris,
un arcoiris, plasmado en un papel,
que cambió mi vida en el momento en que la recibí.

Pero, este personaje esta loco,
mi mente se llenó de interrogantes,
¿quién es?, ¿lo conozco?,
estaba tan confundido, todo era tan absurdo,
no me relaciono con nadie en la calle,
no paso palabra con ninguna persona,
vivo centrado en mi mundo,
soy como el viento que viaja de un lado a otro sin meta alguna.


Eran dos ojos grandes de color café,
piel color canela como el tono natural que reposa en mi café,
unas manos tan suaves y tersas como la espuma,
una voz tan cálida y dulce, que me dijo:
recíbelo, es un regalo que traigo para ti,
un papel, que llevaba impresa la visión de una persona,
un papel que terminé de leer a medida que se desocupó el café en mi vaso.


Se sintió atraída por mi físico,
por mi presencia, por mi carisma,
no lo sé... pero se acercó a mi
y me regaló algo que ha sido lo mas valioso
que he recibido en la vida.
Jamás sabré por que lo hizo,
aunque dude en su intención de recibirlo,
ahora me siento alegre,
la verdad no querría hacerme daño…
no cabe duda que era una persona buena.

Pero, la duda se entraña en mis pensamientos
y me hace ir mas allá de lo que realmente es una persona,
pone ante mis ojos dos velos fantásticos,
que no me atrevo a juzgar.
Sin lugar a dudas, era un papel con un hermoso pensamiento,
que reflejaba en cada una de su letras,
el espíritu de un personaje que ama escribirle al amor y a la vida
un loco, con una demencia esquizofrenia,
que me transmitió tanta felicidad,
un sentimiento que se despertó...
en un crudo espacio de un vehículo de transporte público.

Esta cuidad es tan extensa,
como el inmenso mar que riega nuestros océanos,
el recuerdo de esas dos pupilas brillantes jamás volverá,
una cuidad, donde no cabe la posibilidad de las coincidencias,
dónde diariamente vez mas de cien rostros,
que posiblemente no volverás a ver nunca,
una cuidad que me ofreció la posibilidad,
de conocer a una persona,
un personaje que percibió en mí,
lo que muchos no han visto,
y lo que me ha llevado a
esta situación de tristeza y marginalidad.
Imagen tomada de:

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